Museo-Casa de Dulcinea del Toboso

La vivienda de Ana Martínez Zarco de Morales es un ejemplo típico de las casas que habitaban los hidalgos y labradores ricos de La Mancha.

Está construida con mampostería, tapial y ladrillo, y sus elementos arquitectónicos más destacados son laportada de sillería y la pequeña torre que la corona. Por ello es popularmente conocida como la "Casa de la Torrecilla".

Almazara del Museo-Casa Dulcinea del Toboso

 

El acceso a la vivienda y al museo en si se produce por el zaguán que da paso a las zonas de servicio: la cocina, la despensa y los patios y corrales de la parte trasera; entre ellos encontramos una almazara o molino de aceite, una prensa para la uva y un palomar.  

Las estancias domesticas de una casa rica rurales se estructuraban y se amueblaban a imitación de las urbanas. Su ajuar resultaba menudo más tradicional, menos lujoso y más práctico, debido no sólo al alejamiento de la corte, sino también al aprecio que se hacía de los bienes legados por los antepasados que expresaban la antigüedad del linaje.  

En las casas más acomodadas se sucedían varias salas, también llamadas cuadra, en tanto que en las mas modestas existía solo una. La parte mas retirada de la casa se reservaba para la intimidad. Maridos y mujeres, si no eran pobres tenían cada uno su habitación. Las mujeres se ocupaban de las labores domesticas. Alguna sin embargo, desempeñaba un papel mas activo. A los hombres correspondían la administración de la hacienda y el cumplimiento de los deberes militares; raro es el hidalgo que, para simbolizar su abolengo, no lleva una espada ropera y una daga en al mano izquierda.