Museo de Albacete

El edificio del museo

El Museo de Albacete tiene como sede un edificio construido en el interior del parque Abelardo Sánchez, en el corazón de la ciudad. Proyectado por Antonio Escario Martínez en 1968, dispone de 18.111,46 metros cuadrados de superficie total distribuidos en diferentes alturas.

 

Entrada del Museo de Albacete

La ubicación en el interior de una zona verde condicionó la extensión de la construcción, diseñada como un conjunto orgánico cuya planta se funde con el arbolado y el espacio del parque mediante retranqueos y avances de los muros. En el edificio no exisetn simetrías aunque sí un conjunto armónico entre todas y cada una de sus partes. En el exterior, amplios paramentos blancos se funden con la naturaleza, rotos por los vanos que dan luz interior; la planta superior (cubiertas) está concebida como terraza con pavimento de piedras fundiéndose, nuevamente, con la naturaleza que rodea el edificio.

La distribución espacial es racional para articular las áreas internas y las externas, para permitir la circulación de los visitantes, facilitar el movimiento de los bienes culturales, atender a cuestiones de seguridad y de conservación, y para ofrecer espacios donde realizar actividades científicas y divulgativas.

Fachada del Museo de Albacete

La arquitectura interior del Museo de Albacete tiene unos ritmos constantes: sucesivamente el visitante encuentra espacios centralizadores y distribuidores que permiten la elección de itinerarios, evitando así peregrinajes no deseados.

Desde la entrada (vestíbulo de acceso) se da paso a las salas de exposiciones, a las salas de didáctica, a la biblioteca, al salón de actos y a las áreas de administración. El espacio público se articula en torno a tres zona principales: una dedicada a arqueología, la segunda a Bellas Artes y una tercera destinada a exposiciones temporales. También cuenta con salón de actos, biblioteca, sala de investigadores, una zona dedicada a didáctica y áreas de reserva en el sótano concebidas para ser visitables. Las salas de Arqueología se encuentran en el ala meridional del Museo. Ocupa tres alturas a partir de un pasillo central. Las salas de arte están ubicadas en el extremo opuesto, con un total de cuatro salas de distintas dimensiones y alturas. En esta misma ala se encuentra la sala de exposiciones temporales. La planta sótano está ordenada a través de un gran pasillo distribuidor al que se abren los almacenes que el público puede visitar. Además ahí se ubican los servicios internos, el muelle de descarga, el taller de restauración, la sala de investigadores, el archivo y las salas de reserva.  

 

Pasillo almacén con piezas