Museo de Guadalajara

Historia del museo

El Museo de Guadalajara tiene una larga y agitada historia que se extiende desde 1838 hasta la actualidad.

El Museo Provincial más antiguo de España conoció varios cambios de sede y la dispersión y pérdida de gran parte de sus fondos, en un principio los bienes artísticos más valiosos de los edificios religiosos suprimidos con la Desamortización de Mendizábal.

El 19 de noviembre de 1838 se abre al público el Museo de Guadalajara, instalándose en el antiguo convento de la Piedad, compartiendo espacio con la prisión provincial, hasta 1861 en que fue cerrado y desmontado.

En 1873 se reinaugura en una nueva sede, el Palacio del Infantado, donde permanece hasta 1898, cuando se traslada al Convento de la Concepción, en la Plaza de Moreno, de donde sale al desmoronarse sus cubiertas en 1899; las colecciones se almacenan entonces en la Diputación hasta 1972.

En este año las olvidadas obras del Museo son "redescubiertas", se toma conciencia de su importancia y son enviadas por el Ministerio al Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte de Madrid. Una vez restauradas sirvieron para crear el nuevo Museo de Guadalajara, el actual, con sede en el Palacio del Infantado.

En 1984, la gestión del Museo fue transferida a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha manteniendo la titularidad el Ministerio de Cultura.

La ubicación del Museo en el Palacio del Infantado en 1973 y la custodia de todos los objetos procedentes de trabajos arqueológicos desde 1985, marcan el actual funcionamiento de un Museo que pugna por adaptarse a las demandas culturales de sus visitantes.

 En marzo de 2007 el Museo inauguró su nueva exposición permanente, titulada "Tránsitos", en la que se exponen los objetos más relevantes de sus colecciones. Siguiendo un discurso unitario se realiza un recorrido en torno a las ideas de la vida, la muerte y la religiosidad de las culturas que se han ido sucedido en la Provincia de Guadalajara desde el Paleolítico hasta el siglo XX.