Museo Ruiz de Luna
El Museo de Cerámica "Ruiz de Luna" se presenta como el exponente de la historia de Talavera y sus alfares.
Gracias a la labor como empresario de Juan Ruiz de Luna y, de forma especial, de su trabajo paciente como coleccionista al constituir uno de los conjuntos de cerámica histórica de Talavera más importantes que existen y, gracias a la adquisición de esta por parte del Estado (con la colaboración de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Talavera de la Reina), se ha hecho posible que podamos disfrutar hoy de este museo.
La exposición permanente recoge piezas cerámicas y azulejería que abarcan desde el siglo XVI hasta el siglo XX. El museo cuenta con una pequeña sección de arqueología, situada en el sótano del museo, donde se puede contemplar una pequeña selección de restos arqueológicos de diferentes épocas.

La visita al museo
La visita se distribuye atendiendo a un doble criterio, tanto cronológico como formal, agrupándose según la clasificación tradicional de las más importantes "series" de la cerámica talaverana a partir de los datos que continuamente aportan las excavaciones arqueológicas, los libros priorales de los monasterios y de las farmacias reales, así como las numerosas referencias pictóricas y literarias de los grandes maestros del Siglo de Oro como Zurbarán, Lope de Vega, Cervantes o Tirso de Molina.
Según este criterio, es posible
encontrar a lo largo de la exposición permanente piezas con connotaciones
mudéjares del siglo XVI, como los jarros de Santiago, los albarelos de la serie
del esponjado, los platos de mariposas y los azulejos de "ferroneries" o abundantes muestras de las series más comunes del XVII, como la tricolor o la de la encomienda que convivieron en el tiempo junto con la chinesca
de helechos o de golondrinas, la policroma y las series azules,
así como series de producción limitada como la vermiculada o la de encaje
de bolillos. Cuenta, además, con piezas de influencia de Alcora del
siglo XVIII, así como una representación de las series típicas de Puente del
Arzobispo.
El recorrido se completa con una obligada alusión a la obra de otros
alfares anteriores o contemporáneos al de Ruiz de Luna como el de La Menora,
Montemayor, Niveiro o Guijo.
Finalmente, la serie de la Guerra de la Independencia, verdadero exponente de los hechos históricos del momento, cierra cronológicamente la visita, que se alterna con la contemplación de los magníficos paneles de azulejería religiosa de los siglos XVI y XVII junto con obras que el maestro F. Arroyo ejecutó para el taller de Ruiz de Luna en el siglo XX.

