Basílica

La basílica visigoda consta de tres naves. El acceso a cualquiera de las naves se realiza a través del denominado "nartex", que es el pasillo de entrada. La entrada a la basílica sería francamente monumental, pues estaría custodiada por sendas columnas de mármol, de las que hoy día se conservan sólo las basas.Observando el diámetro de dichas basas, no es difícil imaginar el gran tamaño que presentaría todo el conjunto de entrada a la basílica.

En la basílica se encuentra el baptisterio, lugar donde se bautizaba a los neófitos en la religión cristiana. Es en este lugar donde Juan Cabré en los años '40 del pasado siglo encontró el tesorillo fundacional de la ciudad compuesto por casi un centenar de monedas de oro acuñadas por el propio Leovigildo.

Interior de la basílica. Parque Arqueológico de Recópolis

Este edificio es un buen ejemplo del dinamismo cultural que marca Recópolis. Lo que en su día fue basílica visigoda, sufrió en momentos posteriores andalusís distintas reformas y cambios arquitectónicos que resultarían de un cambio de uso, tales como por ejemplo el que se observa en la entrada a la nave central de la basílica, que presenta un cerramiento de la puerta, con un tipo de aparejo de piedras colocadas de canto formando espigas, muy típico de épocas islámicas. Así mismo, de época de repoblación (siglos XII-XIV) tenemos una entrada a la basílica que se transformó en esta época en pequeña ermita, así como los dos arcos de medio punto que se engastan en paramentos visigodos en lo que fuera el antiguo ábside de la basílica. Estos arcos se componen de dovelas que no tienen ningún tipo de argamasa ni mortero en su unión, están trabadas "a hueso".