Calle Principal

Al igual que en la actualidad, los comercios se localizan en el centro de los núcleos urbanos. En el caso de Recópolis visigoda, en la calle dirección norte-sur, encontramos, a ambos lados de la misma, dos edificios divididos en módulos de idénticas dimensiones y disposición de dependencias, en donde las evidencias arqueológicas nos muestran que eran los lugares no sólo de venta de productos y artesanías, sino también, los lugares donde se fabricaban, es decir, los talleres.

Así nos encontramos con módulos con una entrada, a ambos lados del pasillo, sendas dependencias, y una tercera y última dependencia al fondo, en donde se localiza el taller propiamente dicho. Objetos como una minúscula pesa de balanza, un molde en piedra para hacer pendientes, anillos de bronce,... nos hablan, cuentan a los arqueólogos que allí probablemente se encontraba el taller del orfebre. Igual ocurre cuando en otra de las talleres comerciales se localizan restos de objetos de vidrio (fragmentos de copas, platos, etc.), un horno específico para el soplado del vidrio,...obviamente diremos que estamos ante el taller del maestro vidriero. En esta calle principal también se encuentran los restos de una cisterna de agua. El agua llegaba a la ciudad visigoda a través de un acueducto que traía el agua desde la próxima Sierra de Altomira.