La ciudad oretana

Se sabe por las diferentes campañas de excavación arqueológica llevadas a cabo, de la existencia de una primigenia Oppidum oretana hacía mediados del siglo entre el s. IV al s. II a. C. de la que conocemos parte de su urbanismo, adaptado a una topografía irregular, y su cultura material. De este periodo ibérico podemos destacar la técnica constructiva de los espacios de habitación, basada en zócalos de piedra en seco y muros de adobe y tapial con pavimentos de arcilla y cantos rodados. También es significativa la riqueza material de este periodo, destacando la calidad y cantidad de sus cerámicas, así por ejemplo, encontramos grandes contenedores, cerámicas ibéricas pintadas, y vajillas itálicas de importación que sin duda constituirían un producto de lujo en aquel momento. Asimismo son muy abundantes los materiales metálicos como las herramientas agrícolas, ruedas de carros o las monedas.

 

La ciudad romana

Sin duda, el mayor desarrollo y esplendor de la ciudad se corresponde a la época romana, entre los siglos I al III d. C.

Se establece la Colonia romana de Libisosa Foroaugustana con derecho itálico, en el siglo II a. C. Gracias a ello, Libisosa fue dotándose progresivamente con una serie de monumentales edificios en los que destaca su foro, centro neurálgico de la vida ciudadana, en el centro de la ciudad y en la parte más elevada de la ciudad. Erigido en época de Tiberio, el foro contaba con una superficie de 150x100 pies romanos, estando los dos lados mayores porticados. Alrededor de asentaban los edificios públicos como la curia, sede del Senado de la ciudad, la basílica de planta rectangular muy alargada y de grandes dimensiones, donde se desarrollaban las actividades comerciales y judiciales de la ciudad. En el lado oeste del foro, y contemporáneo a éste, se encuentran los restos de una gran domus que sin duda debió pertenecer a algún miembro de la élite de la ciudad.También hay que destacar en el espacio del foro los restos de una gran cisterna monumental. Asimismo se ha documentado, que anterior a este foro debió existir un foro previo de época republicana y un pozo ritual oretano. La ciudad fue protegida a través de una muralla con un espesor de tres metros, que sin duda debió erigirse en algún momento de peligro de la segunda mitad del s. I a. C. posiblemente en el contexto de las guerras Sertorianas. La muralla contaba con tres puertas de acceso e indicios de una cuarta, quedando en su interior un espacio de 8 hectáreas. Sin embargo, la muralla pronto dejó de tener utilidad y ya para el s. I d. C. ya estaba en desuso comenzando su destrucción.

vista del Yacimiento

 

El periodo medieval

En el periodo medieval, cuando la ciudad romana se encuentra en el olvido, se erigen una serie de edificios vinculados a la reconquista y posterior repoblación del territorio en el siglo XIII en parte del mismo espacio ocupado por antiguo foro romano. Se documenta que junto a la actual torre de vigilancia debió de existir una edificación de carácter militar-monacal, articulado entorno a un patio central con estancias de almacenamiento de grano y una gran habitación alargada con una estructura en forma de altar en uno de sus extremos. Este conjunto medieval hay que relacionarlo con las Órdenes medievales del momento

 Libisosa en la actualidad

Tras años de olvido, gracias a las excavaciones arqueológicas y procesos de consolidación del yacimiento llevadas por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en la actualidad esta riqueza arqueológica puede ser conocida por el público a través del Centro Sociocultural Agripina en la localidad de Lezuza.